El algún día del mes de julio, en algún municipio de la zona del centro y del bajío de México, se llevo a cabo una reunión de unas veinte personas llamada “La convención ABDL 2026”
La mayoría aquí ya llevamos un buen rato en esto del ABDL, tal vez algunos años o incluso décadas, y no estoy exagerando cuando pienso que, aunque haya pasado tanto tiempo desde que iniciamos esta afición y encontramos comunidad en internet, lo más probable es que realmente no hayamos conocido a ningún otro ABDL en persona.
Hace algunos años que leía acerca de una convención ABDL en México, y también de algunas reuniones que se llegaron a hacer en CDMX hace ya algunos años, y realmente nunca me habían dado ganas de ir, y es que, en mi vida común, mi personalidad nunca ha sido de estar saliendo con gente nueva, multitudes, fiestas o salir con grupos de desconocidos, no es que sea un lobo solitario, si me gusta estar y convivir con personas, mis amigos, pero siempre un grupo pequeño y conocido. Entonces pensar en una reunión ABDL, tampoco me daban ganas de repente de salir con un grupo de diez o veinte personas que no conocía de nada.
Por lo que publicaban en redes se veía que la pasaban bien, pero solían ir a lugares públicos como el Zoológico de Chapultepec, cosa que no me hacia para nada ilusión, pues claramente era gente que en su mayoría iban caracterizados como niños pequeños y eso me podría (y puede) incomodar en público.
No se si realmente sea un prejuicio hacia mi misma comunidad o afición, pienso que podría sonar como esas personas inmigrantes que hacen comentarios racistas o xenófobos a sus propios compatriotas (por favor oficial de inmigración, te llamas “Juan Álvarez”).
Es algo que podría parecer incongruente, pero a veces no es rechazo a lo que son, si no un disgusto sobre como otras personas viven o expresan su estilo de vida, algo que es válido, cada quien puede vivir y expresar su vida como quieran y sentir rechazo hacia formas distintas a la suya, lo que no es valido es denigrar y hacer discursos de odio y discriminación. No es que vaya por ahí haciendo comentarios de odio o excluyentes, pero la forma de algunas personas de expresar este tipo de gustos o estética no siempre empatan con la mía, y estar cerca de alguno de ellos o convivir con ellos pensaba que me podría incomodar, pero aquí nos damos cuenta nuevamente, de que en primer lugar, debo reconsiderar mis prejuicios, y en segundo lugar, que las redes sociales no existen.
Nunca fui de tener redes sociales, obviamente si he tenido cuentas de Facebook e Instagram, pero desde hace muchos años no uso ninguna de las dos en mi vida común, y las cuentas ABDL que he tenido, para promocionar mi blog o para conocer gente, han sido baneadas o cerradas por mí mismo, en esta entrada no hablare de lo intoxicante que me parecen las redes sociales, pero en mi experiencia consumiendo contenido ABDL en Facebook, Instagram y Tumblr, hay mucha gente viviendo como bebés 24/7, hablando como bebés y comportándose como niños pequeños todo el tiempo, sin embargo, salvo casos excepcionales, esto es falso, como todo lo que sucede en redes sociales, no es real, no quiero decir que los que generan ese contenido sean mentirosos o traten de engañarte, tal vez es algo aspiracional o de fantasía, pero la vida real esta afuera, ni siquiera este blog es real, la gente real esta afuera, y en esta convención me toco conocer a varios ABDLs, todos ellos reales, sin filtros, sin poses, gente común, haciendo cosas poco comunes.
Tenia un prejuicio bastante grande antes de asistir a la convención, obviamente influenciado por todo lo expuesto en redes sociales, espero no ofender a nadie con mis comentarios (procede a hacer los comentarios más ofensivos que se hayan escrito en un blog ABDL), pero creía que me iba a encontrar con un montón de adultos, comportándose como niños pequeños, oliendo a pañal mojado, gritando y corriendo por ahí, pero nada más alejado de la realidad
Llámenme loco, pero de verdad pensaba que eso iba a pasar, gente gateando, balbuceando, pidiendo un cambio de pañales, vamos no que todos iban a estar así pero que algunos varios si, y les digo, nada de malo de hacer estos juegos de rol en privado, pero no me iba a sentir cómodo participando de algo así con gente desconocida, además también que creía que iba a ser algo con juegos sexuales y cosas por el estilo (un prejuicio más de mi parte para la comunidad gay), así que por eso me lo pensé mucho antes de confirmar mi asistencia.
Los de la comunidad ABDL que ya se conocen desde hace tiempo y suelen reunirse, sabían la realidad de las cosas, pero los que somos nuevos, que si éramos varios, y que era nuestro primer contacto con otros ABDLs en persona, seguro compartíamos más o menos esa idea, y seguro muchos otros también que por esa razón no asistieron, pero aquí les vengo a contar mi experiencia en esta convención, que yo no describiría como convención, si no más como unas pequeñas vacaciones entre personas que comparten una afición en común, aunque claro, cualquier convención grande empezó de esa misma manera, un grupo de personas con una afición en común, ganas de compartir y mucho tiempo libre.
Se que al terminar de leer esto, algunos pensaran que es mentira, que en estas reuniones todo es orgias, alcohol, drogas, orina, caca y pañales por todos lados, pero lamento desilusionarlos, en realidad son un montón de gente normal, en una hacienda alejada del bullicio, con mucho pasto, conversando, jugando, comiendo, durmiendo y usando pañales, vamos que si quitas lo de los pañales eran unas vacaciones familiares en la casa de Cuernavaca de tu tío divorciado.
Y no me mal entiendan, me encantan las vacaciones familiares en casas de campo, andar jugando juegos de mesa (yo lleve algunos) pingpong (había mesa de pingpong), billar (había mesa de billar), Mario kart (el Dorian llevo su switch y había un proyector), el rally de actividades que organizan tus tías con los primos, la fogata, el desayuno en la cocina, la carnita asada, la reta de fut (mentira, no hicimos reta de fut pero alguien llevaba un balón de americano y andábamos dando pases), solo falto la alberca con tu hamburguesa recocida y el plato de chicharrones mojados. Así es, las convenciones ABDL son unas vacaciones familiares para estar tranquilos con la familia (familia postiza claramente) solo que aquí todos usan lindos atuendos infantiles, en lugar de traer una botella de cerveza o un vaso de refresco en la mano traen biberones o vasos entrenadores, y nadie tiene que estar yendo al baño porque todos usan pañales.
Pero ya cuéntanos, ¿Qué se siente estar en pañales en público junto con otra gente que usa pañales?
La mayoría, cuando usamos pañales lo hacemos en la privacidad de nuestras casas, los más afortunados vivimos solos o tenemos tiempo a solas para poder usar pañales a nuestras anchas, sin preocupaciones, algunos más lo tienen que hacer en su habitación, con la puerta cerrada con tres candados, con la preocupación de que en su casa no se den cuenta, que nadie entre a la recamara sin avisar o algo parecido, y cuando nos aventuramos a usarlo fuera de casa, es el constante tormento de que alguien los note, que se escurra o algo peor.
Y la realidad es que no es cosa del otro mundo. Ya tengo más de treinta años y la barrera de la vergüenza ya se va desdibujando de mi vida, pensé que me iba a sentir cohibido, pero nada de eso, se siente libertad y paz, eso es verdad.
Creo que una de las cosas más positivas de este tipo de reuniones es que uno puede usar sus pañales y nada más, con total libertad de andar por ahí jugando, comiendo y conversando, sin ninguna preocupación y ver como otras personas también disfrutan de esto, te ayuda a no sentirte raro o marginal, a no pensar que hay algo malo en ti o que lo que sientes que te gusta no debería ser, te sientes incluido y normal.
Además de esto he de decir que es la primera vez que uso solamente pañales durante mas de 48 horas seguidas, creo que anteriormente si he usado pañales durante todo un día, pero aquí fueron más de dos días completos, y la verdad es que se sintió muy bien, el clima era agradable, así que podías estar usando solo pañales y camiseta con mucha comodidad.
Se que te estas preguntando un par de cosas más: ¿Qué pasa con los cambios de pañal y que pasa con hacer caca en los pañales?
Pues la primera respuesta es que cada quien se cambia su propio pañal, ya somos adultos por favor. Creo que quienes iba en pareja seguramente se cambiaban mutuamente, no me toco ver a nadie en rol de cuidador que se dedicara únicamente a cuidar de su pequeño, todos iban en rol de bebé. Los baños de las habitaciones eran bastante amplios así que era muy fácil cambiarse los pañales uno mismo, además todos eran bastante higiénico, iban por ahí oliendo a talco y lesión de bebé no me encontré a nadie que en algún momento oliera a pañal miado.
La respuesta a la segunda pregunta es, que, por código de convivencia, no estaba permitido andar por ahí con caca en el pañal, si decidías hacerte en tu pañal (que tenias total libertad de hacerlo) el acuerdo era cambiarte inmediatamente, para mantener la cordialidad entre todos, cosa que nunca vi que se rebasara, creo que la mayoría, al cambiarnos nosotros mismos, nos la pensábamos dos veces antes de hacer caca en el pañal y preferimos ir al baño como niños grandes.
Así que hasta aquí mi experiencia, unas bellas vacaciones en una casa de campo, con un buen clima, personas agradables, comida, descanso, cero estrés y más pañales, chupetes, muñecos de peluche y biberones de los necesarios.
Quiero reconocer a los organizadores y anfitriones de este evento, el generar estos espacios de convivencia hace que el mundo de muchos, sea un poquito mejor.
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